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La Hidropinoterapia es la ingesta de aguas minero medicinales para mejorar
nuestra salud. Como existen diferentes tipos de aguas dependiendo de su composición
mineral, dependiendo del tipo de agua variarán los efectos que tenga esta
técnica sobre el organismo.
El gran número de elementos minerales que constituyen estas aguas van
a proporcionar al organismo acciones específicas, como por ejemplo el yodo,
azufre, magnesio, hierro, etc... Las curas hidropónicas se efectúan
generalmente por las mañanas, en ayunas y el agua se bebe a pequeños
sorbos.
Según los expertos, hay una diferencia entre la clasificación
de las aguas, por un lado las hay las llamadas aguas mineral naturales y por otro
lado, aguas mineromedicinales.
- El agua mineral natural es diferente al agua potable pues contiene muchas
sales minerales y otros elementos útiles para el metabolismo del organismo.
Se
obtiene en fuentes naturales como pozos subterráneos con origen en estratos
acuíferos. Este tipo de agua por sus características y componentes
se usa con fines terapéuticos. - Las aguas mineromedicinales son
aquellas que se utilizan en los balnearios con fines terapéuticos. Son
aguas que proceden de la lluvia y que, a través de las fallas de la tierra,
se filtran y entran en contacto con los minerales. Posteriormente, al volver a
subir a la superficie de la tierra, han adquirido todas las características
químicas necesarias para considerarse de uso público.
Según la SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HIDROLOGÍA MÉDICA,
"existen diversas clasificaciones de las aguas mineromedicinales. La más
utilizada es la clasificación química por el contenido aniónico/catónico
predominante, donde un anión/catión debe representar más
del 20% de la mineralización global para clasificar un agua como tal. Hay
que tener en cuenta que un agua mineromedicinal puede compartir varias características
de la siguiente clasificación y suelen encontrarse, además, oligoelementos
que también son responsables de otras acciones.
Los principales grupos de aguas mineromedicinales son:
- Aguas Cloruraradas: Predomina el anión cloruro y los cationes predominantes
suelen ser el sodio, el calcio o el magnesio. La mineralización total debe
superar un g/L. Las de muy alta mineralización (más de 50 g/L) suelen
ser frías y las de baja mineralización suelen ser termales. Son
estimulantes de múltiples funciones orgánicas. Las acciones concretas
sobre los sistemas orgánicos dependen de la mineralización total
del agua y de la vía de administración. Se suelen usar en reumatología,
dermatología, ORL, afecciones respiratorias crónicas, y en estados
de agotamiento psicofísicos.
- Aguas Sulfatadas: Predominan los
aniones sulfato con diferentes cationes. La mineralización total debe superar
un g/L. Su mineralización y temperatura son variables. Por vía son
colagogas, hepatoprotectoras y habitualmente, laxantes. Sus principales usos son
en dispepsias digestivas y discinesias biliares. Estas aguas pueden compartir
otros grupos de composición química, diversificando sus acciones
y vías de administración.
- Aguas Sulfuradas: Contienen mas
de un mg/L de azufre bivalente, de ordinario bajo las formas de ácido sulfhídrico
y ácidos polisulfhídricos. Su olor es característico a huevos
podridos. Suelen tener materia orgánica que supone una fuente adicional
de azufre elemento: Algas (baregina), y bacterias (sulfobacterias o sulfuraria).
El azufre bivalente se absorbe por todas las vías de administración.
Tiene gran capacidad óxidorreductora sistemática. Estas aguas tienen
su principal indicación en determinados procesos reumáticos, dermatológicos,
ORL, y respiratorios crónicos.
- Aguas Bicarbonatadas: Predomina
el anión bicarbonato y su mineralización global es superior a 1g/L.
Suelen ser de baja mineralización y de temperatura de emergencia fría.
Su uso es, sobre todo, en bebida. Estimulan la secreción enzimática
pancreática, aumentan el poder saponificante de la bilis, alcanilizan la
orina y también el pH gástrico. Estas aguas pueden compartir otros
grupos de composición química diversificando sus acciones y su vía
de administración.
- Aguas Carbogaseosas: Contienen una concentración
mayor de 250 mg/L de carbónico libre. Por vía oral son estimulantes
de la secreción gástrica y del peristaltismo intestinal. En balneación
producen una vasodilatación arteriolar y de los plexos venosos cutáneos,
utilizándose en el tratamiento coadyuvante de arteriopatias obliterantes.
- Aguas Radiactivas: Son las que contienen radón -gas radiactivo
de origen natural- en concentraciones superiores a 67.3 BVQ/L. Las dosis de radiactividad
aplicadas en las curas termales nunca suponen un riesgo, y por el contrario han
demostrado beneficios sobre el sistema neurovegetativo, el endocrino y el inmune.
Este tipo de aguas se utilizan, principalmente, en reumatología, afecciones
respiratorias crónicas, y trastornos infraneuróticos.
- Aguas
Oligometálicas o de débil mineralización: Son aquellas que
tienen una mineralización total entre 50 y 500 mg/L. Muchas se utilizan
como agua de mesa. La principal característica es la diurética.
Pueden producir mas diuresis que el agua ingerida y variar el pH de la orina.
La presencia de gas carbónico puede variar estas propiedades. Se emplean
en litiasis renales úricas, oxálicas y cistínicas.
- Aguas
Ferruginosas: Contienen hierro bivalente en mas de 1 mg/L. Suelen ser, además,
bicarbonatadas o sulfatadas. La biodisponibilidad del hierro en estas aguas es
muy alta por la presencia, generalmente, de otros oligoelementos. Por vía
oral su utilidad es el aporte de hierro."
Otra de las clasificaciones
de las aguas termales se basa en la temperatura a la que surgen.
Existen múltiples clasificaciones pero la mayoría coinciden
en clasificarlas en:
- Aguas frías: menos de 20ºC
- Hipotermales o templadas:
entre 20-35ºC
- Mesotermales o calientes: entre 35-45ºC
- Hipertermales
o muy calientes: más de 45-50ºC
Las aplicaciones son de tipo térmicas, mecánicas o concretas.
Las aplicaciones térmicas y mecánicas hacen que la temperatura corporal
se modifique al igual que la respiración. Las aplicaciones térmicas
se realizan con presión hidrostática sobre la circulación
venosa y la actividad respiratoria.
Efectos
Los efectos más importantes de las curas hidropónicas son los
efectos diuréticos de las aguas, muy indicadas en patologías inflamatorias
de las vías urinarias, cistitis y uretritis. Otras patologías que
se tratan por medio de la ingesta de agua son afecciones gástricas como
gastritis, estados hipersecretores y dispepsia.
En la hidropinoterapia se busca afectar de manera positiva las terminaciones
nerviosas. Los aparatos que también son el digestivo, urinario, respiratorio,
endocrino, nervioso y las vías biliares. Aunque depende la química
del agua, la duración del tratamiento y del organismo de la persona en
particular, los efectos se ponen de manifiesto en todo el organismo.
Ahora sabes cuál es la fuente de salud, ¡ahora tan sólo
tienes que beber de ella!
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