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Educación
Programa pionero para reeducar a jóvenes con problemas de agresividad
27-01-2008 Comunidad de Madrid
Durante 10 meses se trabaja con los adolescentes, con los padres y luego con la familia
La mayoría de los participantes tiene entre 12 y 18
años, y están dispuestos a resolver el problema Este programa se incluye dentro del Plan de Apoyo
a la Familia 2005-2008 de la Comunidad de Madrid
27,ene,08.- La Comunidad de Madrid está desarrollando un programa
pionero para reeducar a adolescentes con problemas de agresividad
dentro de la unidad familiar. Este proyecto piloto impulsado desde la
Consejería de Familia y Asuntos Sociales, a través de la Dirección
General de Familia, en colaboración con la Facultad de Psicología de la
Universidad Complutense de Madrid, ofrece atención especializada
individual e integral a los jóvenes así como a sus familias para ayudar a
los participantes a controlar su conducta y mejorar la convivencia familiar.
Según un estudio de la Dirección General de Familia, cada vez son
más los jóvenes que presentan problemas de agresividad en el contexto
familiar, lo que constituye una problemática frecuente que conlleva al
perjuicio de todos los miembros de la unidad familiar. A través del Plan de
Apoyo a la Familia 2005-2008 de la Comunidad de Madrid, dotado de un
presupuesto de 3.000 millones de euros, y que incluye 189 medidas, se
están desarrollando una serie de proyectos para mejorar la calidad de vida
de las familias madrileñas.
En ese sentido, el Gobierno regional también dispone de recursos
específicos como la Unidad de Orientación a Familias, la Escuela de Familia, dirigidos a mediar sobre los conflictos que puedan surgir dentro
del ámbito familiar o el Centro de Apoyo a la Familia “Mariam Suárez”.
Apoyo integral a la familia
Este programa pionero que desarrolla la Comunidad de Madrid dirigido a
la reeducación de los adolescentes con problemas de agresividad que
desarrolla consta de tres procesos complementarios en los que un grupo
de profesionales, en su mayoría psicólogos, proporcionan un apoyo
integral y especializado a los jóvenes y a sus familias durante 10 meses.
De esta forma, se trabaja de manera individual con los adolescentes, con
los padres, y de manera conjunta con la familia al completo.
El trabajo con los adolescentes incluye 26 sesiones de una hora de
duración a lo largo de aproximadamente seis meses. Esta fase del
programa los profesionales se centran en desarrollar los aspectos
psicológicos del adolescente a través del fomento de las habilidades
sociales u ofreciéndoles técnicas de autocontrol y empatía, que permiten
al joven afrontar situaciones cotidianas aprendiendo a manejar su
agresividad y resolviendo sus problemas interpersonales sin que se
contemple la violencia como respuesta. Además se les imparte un módulo
informativo dirigido al uso y abuso del alcohol y otras drogas, problema
que, con frecuencia, se muestra como factor desencadenante de las
conductas violentas de los adolescentes.
Otra parte fundamental, siguiendo el enfoque integral del programa,
es la intervención con los padres. A lo largo de nueve sesiones de una
hora (dos meses aproximadamente), los padres aprenden herramientas
para el manejo de situaciones conflictivas y habilidades para mejorar la
comunicación familiar e incluso para fortalecer su propia autoestima, que
en muchos casos está gravemente afectada.
Finalmente, de la mano de los expertos, la familia al completo tiene
la oportunidad durante 8 sesiones (dos meses aproximadamente) de
poner en práctica conjuntamente todo lo aprendido para manejar
situaciones cotidianas que puedan resultar conflictivas y para planificar
actividades fortalezcan la comunicación entre sus miembros.
Programa pionero para adolescentes
De los 37 jóvenes que participan en el programa, la mayoría -64%- tienen
edades comprendidas entre 12 y 18 años. Un 85% de ellos son varones
y el 86% pertenece a familias monoparentales.
Desde que comenzó el programa ningún adolescente ha faltado a
ninguna sesión de terapia, y el 80% de ellos está cumpliendo con las
tareas e indicaciones terapéuticas que se le están proporcionando. Es
más, la totalidad de los adolescentes en tratamiento reconocen que tienen
problemas y que deben cambiar aspectos de su vida. Asimismo, los
jóvenes valoran positivamente la posibilidad de contar con un espacio
propio para poder mejorar su conducta y resolver sus problemas.
Según el estudio de la Dirección General de Familia, el 50% de
estos adolescentes ya presentaban problemas de agresividad desde
pequeños pero, hasta ahora, nunca habían reconocido el problema.
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