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La
nueva economía, los entornos globales y los estándares abiertos, demuestran que
la única constante de los negocios es la necesidad de cambio. Una compañía debe
ser dinámica en su organización y estructura, más todavía en momentos en los que
son habituales los cambios por fusiones y adquisiciones y cuando la coyuntura
económica del mercado, como ocurre en el momento actual, no es la más favorable.
La solución para los nuevos desafíos exige “agilidad de negocio” o, lo que
es lo mismo, la habilidad para responder a las diferentes oportunidades que ofrece
el mercado, dando una respuesta eficaz a los cambios, minimizando riesgos y gastos.
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| HP desarrolla las herramientas y arquitecturas
tecnológicas necesarias para crear un nuevo modelo de infraestructura adaptativa
en torno al servidor, el software y el almacenamiento. |
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Adaptación al entorno Para lograr este
objetivo es necesario disponer de una “infraestructura de TI adaptativa” que aúne
los retos del negocio con la infraestructura existente, adaptándose al entorno
que nos rodea y lograr así que la informática pase a ser un servicio y una utilidad
para la compañía. En el nuevo marco que se presenta, la empresa dispone de factores
como una gestión de los recursos centralizada independientemente del hardware,
del entorno sobre el que funcione, e incluso de las bases de datos con las que
trabaje, entre otros. En definitiva, mejora y adapta cada uno de los puestos
de trabajo a las necesidades concretas del usuario.
Adaptación a la realidad Para lograr
este objetivo, hp está desarrollando las herramientas y arquitecturas tecnológicas
necesarias –construyendo plataformas y poniéndonos en contacto con diferentes
socios y fabricantes líderes del mercado– para crear un nuevo modelo de “infraestructura
adaptativa”, que gira en torno a tres capacidades interrelacionadas que confluyen
en un servidor, en el software y en los productos de almacenamiento de hp.
El éxito dependerá de nuestra capacidad para estructurar nuestra plataforma en
tres pilares: la realización de operaciones continuas y seguras, la gestión inteligente
y automatizada y la optimización dinámica de los recursos.
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| Las bases de una infraestructura dinámica
descansan en una combinación de hardware y software junto con la colaboración
de socios tecnológicos e integración de soluciones y servicios. |
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Las claves del éxito El primer pilar
se define en la habilidad para establecer y mantener los niveles de seguridad
y disponibilidad de las infraestructuras e incluye la capacidad de predicción,
diagnóstico y respuesta rápida a las posibles averías que puedan surgir. Esta
capacidad ofrece una infraestructura estable que se inicia en subsistemas de servidor
individual y se extiende al resto del conjunto de la empresa, garantizando la
continuidad del negocio a la vez que se minimizan los costes por las posibles
interrupciones de los procesos de negocio. El segundo pilar de la infraestructura
adaptativa debe realizar una gestión automatizada e inteligente con capacidad
de respuesta rápida y eficaz, así como planificación, monitorización y control
de los cambios demandados, basados siempre en los niveles adecuados de calidad
de servicio. Para ello, es necesario controlar los recursos de hardware, el desarrollo
del software, y también el mantenimiento y aprovisionamiento de tareas. En
este sentido, la gestión automatizada e inteligente reduce la complejidad en los
centros de datos al focalizarse en la planificación estratégica de negocio antes
que en la rutina de administración de tareas. Por último, la optimización
dinámica de recursos es el tercer pilar de la infraestructura adaptativa con el
aprovisionamiento, asignación y participación de los recursos tecnológicos cuando
sean necesarios, basados en requerimientos operacionales y de negocio. En definitiva,
hablamos de la posibilidad de ofrecer flexibilidad a la hora de utilizar los recursos.
Factores básicos: colaboración e integración
La filosofía de una infraestructura dinámica incluye el hardware y software basados
en los estándares tecnológicos de la industria, reforzados con la colaboración
de socios tecnológicos y la integración de soluciones y servicios. El resultado
final es una infraestructura que ayuda en la toma de decisiones dándonos una visión
más completa, más comprensiva e inmediata del foco de operaciones en el que se
centra el negocio. Además, aumenta la productividad de los empleados usando
los activos de forma más eficiente a través de la coordinación de los ordenadores,
redes, software y recursos de almacenamiento. En definitiva, una infraestructura
innovadora que reduce significativamente los costes y aumenta en la misma proporción
la satisfacción final del usuario.
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